miércoles, 21 de julio de 2010

La reflexión del científico

Resulta más que interesante, atender a las palabras de los grandes creadores sobre el sentido de su propia práxis. En esta ocasión recordamos al Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal, quien al reflexionar sobre su tarea afirmaba:
"Puesto que vivimos en pleno misterio, luchando contra las fuerzas desconocidas, trataremos en lo posible de esclarecerlo. Concluida nuestra labor, seremos olvidados como la semilla del turco. Pero algo nos consolará, al considerar que nuestros remotos descendientes, nos deberán un poco de su dicha, y que gracias a nuestro esfuerzo el mundo resultará algo más agradable e inteligible."
De este pensamiento se pueden extraer diversos y fructíferos planteamientos, como la profundidad de significado que conlleva, el hecho de que un científico positivista asuma la existencia inexcusable del misterio.

11 comentarios:

Ruben M. M. dijo...

Esta breve entrada enlaza directamente sobre la anterior.
El pensamiento de Ramón y Cajal y el aforismo sobre el silencio, están interrelacionados desde su mismo centro. Pensemos sobre ello.

Sabina dijo...

wow, buenas letras y claro que hay mucho que reflexionar, ¿que haríamos sin el camino que los filósofos ya an trazado para nosotros?... la cuestión es seguirlos y continuar marcando nuestro rumbo. un abrazo.

Mamen dijo...

Por supuesto que hay muchísimo que reflexionar sobre todo lo que han dicho escritores, filósofos, científicos y todos los que, con su sabiduría, nos han dejado su indeleble huella acerca de las grandes verdades de la vida.
Breve pero excelente entrada, Rubén: felicidades.

Un beso enorme, un abrazo eterno y todo mi cariño.

P.D.: te dejé un comentario en tu última entrega del ensayista y la poetisa: me encantó.

Duna dijo...

Rubén, un placer descubrir tus letras. Estoy totalmente de acuerdo.
Si no se reflexiona es como pasar por la vida sin vivir.

Te sigo Rubén. Besos

Ruben M. M. dijo...

Sabina, sin los filósofos, indudablemente la humanidad habría sido otra...

Un abrazo.

Ruben M. M. dijo...

Mamen, si todos atendiesen a filósofos, científicos y escritores nuestro devenir alcanzaría un mejor destino.

Gracias por pasar.

Un beso y un abrazo para ti también.

P.D.: Voy a ver ese comentario. Gracias por el aviso.

Ruben M. M. dijo...

Duna, vivir sin reflexionar = vivir sin profundidad. ¿no?

Nos leemos. Besos.

Lucas Esandi dijo...

Es cierto.
Los grandes científicos se dan cuenta de que hay fronteras que no se pueden cruzar.
Y ante tantos positivistas y empiristas, esta frase que llama a la reflexión merecede ser mencionada.
Recuerdo también palabras parecidas de Einstein.
Y también de Dante, que pone en boca de Virgilio estas palabras:

«Estad contenta, humana gente al [quia
que si pudierais haber visto todo
no habría debido parir María»

(Purg., III, 37-39).


Un abrazo!

Ruben M. M. dijo...

Lucas, si una mayor cantidad de gente pudiera comprender que lo real no es sólo lo que entra de primeras por los sentidos, nuestra comprensión global del universo sería muy otra.

Un abrazo, amigo!

Amadeus dijo...

No sé si un premio nobel positivista y culturista es muy de fiar…
Bromas aparte, tu cita me suena como una curiosa inversión de la proposición de Althusser en su curso : filosofía y filosofía espontanea de los científicos.
No conozco el pensamiento de Ramón y Cajal, pero estoy seguro –por haber compartido la vida de una medico biologista, de muy alto nivel- que la “ciencia médica” no es un seguro todo riesgo contra la “idiotez filosófica” (no hablo de ella)
Yo no veo ningún misterio misterioso en el hecho que un científico reconozca que quedan cosas por conocer, es una “evidencia” y el principio mismo de la ciencia que reposa sobre la refutación de la verdad de hoy por el descubrimiento de mañana. Podemos saber que nuestros artefactos conceptuales y/o técnicos nos impiden conocer concretamente el “big bang”, no por eso es un “verdadero” misterio, aun siéndolo…
Pero tal vez no entienda bien lo que dice Ramón y Cajal y/ o lo que nos quieres decir.
Abrazos!!!

Pd. (broma) ¿No nos harías una jugarreta a la Heidegger con el Holderlin? Que el pobre chico quedo totalmente “descuartizado” :-)

Pd Te debo un montón de comentarios.

Ruben M. M. dijo...

Amadeus, se puede ser positivista de espíritu y no dejar de reconocer la dimensión trascendente de las cosas, como uno puede ser de un equipo de fútbol y no por ello debe dejar de reconocer que su máximo rival puede jugar mejor, ¿no?
Respecto a lo de la medicina y la "idiotez filosófica", no me atrevo a prounciarme, pues no me queda claro el comentario.

En cuanto a lo de hablar o no de misterio, es una forma de "verlo". Es la capacidad de reconocer una imposibilidad de comprensión de todo lo real lo que lleva a emplear esta palabra, porque la ciencia reconoce y define la realidad, pero ¿qué es realmente la fuerza, el espacio o el movimiento?
Quizás ante un comentarista como tú, entradas de este tipo queden "cortas" y necesiten algo más de desarrollo. Eres un auténtico filósofo, que busca el trasfondo de todo lo que observa. Muy bien!
Esta entrada tan sólo pretendía mostrar cómo un positivista pueda apreciar lo que escapa de su saber.

P.D.1: Jamás se me ocurriría intentar emuler al maestro alemán, creo que sus acciones son demasiado profundas...

P.D.2: No te preocupes por los comentarios... tiempo al tiempo...

P.D.3: No se me olvida lo del libro, a ver si lo puedo resolver la semana próxima.

Agradezco mucho tu enorme perspicacia.

Un fuerte abrazo!